Un taller de guitarra en Chamberí
Hacemos entre ocho y diez guitarras al año. Son pocas, y esa es justamente la idea: cada caja se cierra cuando la tapa suena como tiene que sonar, no cuando toca cerrarla.

El taller lo abrió Antonio Quintana en 1994 en un bajo de la calle de Almagro, y desde 2011 lo llevamos Elena Quintana y Rubén Sisté. Trabajamos a mano: cepillo, gubia y garlopa. La única máquina del taller es una sierra de cinta pequeña y una lijadora de husillo, y las dos están paradas la mayor parte del día.
Lo que se puede pedir aquí
- Guitarra clásica de conciertodesde 6.400 €
- Guitarra flamenca de ciprésdesde 5.900 €
- Modelo de estudio avanzadodesde 3.100 €
- Reparación y puesta a puntopresupuesto en 48 h
Cómo trabajamos
Antes de empezar un encargo pedimos una tarde. Se toca lo que hay en el taller, se habla de repertorio y de mano, y de ahí salen tres decisiones: el abanico de la tapa, la escala y el grosor del mástil. Todo lo demás — maderas, filetes, clavijero — viene después y admite cambios hasta que la caja está cerrada.
Visitas
Se puede venir a probar instrumentos sin comprar nada, pero conviene avisar: si estamos con un barnizado no se puede abrir la puerta del fondo y el taller se queda sin sitio para sentarse.